Un lugar donde encontrar recursos, actividades, materiales, proyectos... para el primer ciclo de EDUCACIÓN INFANTIL

viernes, 3 de marzo de 2017

Creando con arcilla, plantas, ramas y más (provocación)

Si os habéis fijado, llevo ya un tiempo en el que me gusta preparar “provocaciones” a mis niños. Esto quiere decir que preparo un espacio con unos elementos y dejo que los niños sean los que le den vida y significado. Yo no sé lo que va a ocurrir de antemano, ni tengo unos objetivos prefijados, puedo plantearme ciertas hipótesis que pueden cumplirse o no, pero son ellos según sus intereses, iniciativa y necesidades los que le dan el significado. Yo no sugiero ni dirijo lo que deben hacer, los observo y aprendo de ellos. También les aporto la seguridad afectiva y emocional de que tienen disponible una figura de referencia, tan importante en esta etapa.


En este caso, era una actividad sensorial ya que predominaban los elementos naturales: semillas, arena, arcilla (barro), agua, flores, ramas, piedras, plantas… De esta forma cobra importancia la exploración a través del tacto, la vista, el olfato… porque cada elemento tiene unas características particulares. Por contextualizar un poco la provocación, en este momento estábamos trabajando en un proyecto sobre los insectos (entró una chinche en clase y eso nos sirvió para tirar del hilo) Así que los elementos elegidos corresponden en alguna medida al hábitat de algunos insectos.


Y ¿qué hicieron?
Empezaron con una exploración de los objetos de forma sensorial: observando, tocando, oliendo…
Conforme exploraban comenzaba a salir el lenguaje: ¡es suave! Decían mientras tocaban el barro, ¡está frío!, ¡es duro! Y lo comenzaban a golpear con la mano… y de esta forma iban descubriendo por sí mismos las características de los elementos que tenían disponibles. Para mí, mucho más enriquecedor que si les hubiera explicado de antemano “que el barro es suave y duro” ya que se habrían perdido el descubrirlo por sí mismos.
Una vez habían explorado cada elemento por separado, comenzó una etapa de creación:
-desmigando el barro y trabajando de esta forma la motricidad fina, amasándolo.



-envolviéndolo con los trozos de plástico que servían de salva mantel.


-golpeándolo con el puño para transformarlo, golpeándolo contra la mesa.


-esparciendo arena por encima y observando el contraste de color.


-combinándolos con otros elementos: por proximidad, apilándolos, clavándolos…



-metiendo y sacando los elementos de los botes.


-Al cabo de un rato, descubrieron que al mojar el barro cambiaba su textura, su forma, se volvía blando, resbaladizo, la arena y las hojas se quedaban pegadas, las manos se manchaban y se podían estampar, que al estrujarlo caían gotas… ¡qué gran descubrimiento!







Unos estaban concentrados en un trabajo individual, otros lo hacían en pequeño grupo, algunos se adentraron en un juego simbólico siendo capaces de crear su propia historia con los materiales haciendo un uso “como sí”, utilizando unos objetos en función de otros.




Como cada niño es diferente y se desarrolla a un ritmo distinto, este tipo de actividad permite ajustarse a los diferentes intereses y necesidades, ya que no hay un único nivel de acabado, lo importante no es el producto, sino el proceso.
Por otro lado permite que se expresen de forma creativa sin filtros, tal como son, lo que les sale, lo que necesitan expresar en ese momento y no lo que nosotros quisiéramos que hicieran, nos permite que sean ellos mismos.

Os dejo un vídeo que lo resume:

video


Laura Estremera
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jueves, 26 de enero de 2017

Pintamos con plantas


Durante un paseo por el huerto decidí coger plantas que nos podemos encontrar en invierno en nuestro entorno. Sé que lo verdaderamente enriquecedor habría sido salir a pasear con los niños y que ellos mismos “sintieran el invierno”: el frío en la cara, el paisaje, observar las plantas directamente, pero esto no lo podíamos llevar a cabo, así que decidí llevar al aula un pequeño fragmento de lo que nos podemos encontrar a nuestro alrededor durante esta estación, porque en invierno también hay plantas, no sólo en primavera y si queremos partir de la realidad, de lo concreto… me parece que para ellos es más significativo poder tocar un fragmento de nuestro invierno que decorar mi aula con copos de nieve recortados en cartulina (lo que es una representación simbólica y entiende el adulto, pero no un niño de 0-3) o con alguna de esas decoraciones de aula que antes utilizaba… antes de plantearme estas cuestiones.

Con el material recogido, decoramos el jarrón de nuestra mesa de estación y preparé una pequeña “provocación”, se preparó un espacio con las plantas, papel de mural, botes vacíos de diferentes tamaños, pintura  y también unos pinceles preparados con las ramas.


Una de las características de este tipo de actividad es que el adulto no sugiere lo que hay que hacer, no dirige, no hace de modelo… observa y les da la seguridad afectiva necesaria para que los niños puedan explorar.

Descubrir qué les sugiere o qué les invita a hacer la propuesta es muy emocionante porque su visión y mi visión, en ocasiones difieren y aprendo mucho de ellos.


En este caso, se dedicaron a pintar con las plantas, mojar las plantas y observar cómo chorreaba el agua, golpear contra el papel y descubrir que salpicada e incluso se les mojaba la cara, mezclar los colores, verter los restos de pintura de un bote a otro, meter las plantas en los botes, deshojarlas…




¿Qué trabajaron?
La motricidad fina al deshojar las ramas
La coordinación óculo manual al pintar, al meter las ramas en los botes, al hacer trasvases…
Pintaron haciendo uso de grandes movimientos musculares, al pintar golpeando con las ramas el movimiento se dirigía desde el hombro, importante si tenemos en cuenta la ley del desarrollo próximo distal en la que el niño perfecciona el movimiento de dentro hacia afuera de su cuerpo.
La parte sensorial: olor, textura…
La creatividad
El lenguaje y conceptos básicos: al comparar, seleccionar… “esta es larga”, “son iguales”, “aquí hay mucho”…

Este tipo de actividad permite trabajar varios aspectos al tiempo que se le permite al niño expresarse de una forma creativa. Una misma actividad que se ajusta a las diferentes necesidades e intereses de cada niño.

Laura Estremera

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viernes, 6 de enero de 2017

Proyecto los transportes

Un día estábamos cantando en el patio cuando un niño nos hizo parar mientras gritaba ¡escucha!, ¡escucha! Se oía una máquina, yo creo que era una barredora de las que limpian las calles. Pero nuestro patio está situado en alto, el muro y la valla que lo rodea  no les permite ver la calle que pasa por debajo a no ser que se suban en algo, por lo que comenzó un diálogo en el que cada uno hacía su hipótesis: ¡es una hormigonera! Decía uno, ¡es una excavadora!, ¡es un camión! Se oía…



Entonces recordé que el día anterior otro niño había traído un cartel de una feria que se había celebrado sobre el vehículo clásico y aprovechamos la ocasión para observarlo. ¡Una moto que hace volteretas!, ¡el de la bici no tiene casco!, ¡coches! Se podía escuchar mientras hablaban todos a la vez…


Había surgido una chispa para comenzar un proyecto.
Así que les conté a las familias lo que nos había ocurrido ese día  y les pedí ayuda para poder construir el proyecto entre todos, como siempre partiendo en la medida de lo posible de la realidad, de lo concreto, de lo que los niños puedan tocar, ver… (Aunque en este tema en concreto era un poco complicado)  y esto es una pequeña parte de lo que surgió:

ACTIVIDADES:

-En un papel de mural, les planteé una pregunta ¿Qué es un transporte? (era una forma de conocer sus conocimientos previos) y pronto surgió: una hormigonera, un camión de basura, una excavadora, un camión con grúa, un coche con remolque, un tren ¡con vías! (que no las había dibujado), un avión, un barco, un submarino ¡que va por debajo! (me aclararon), una moto “gorda”, un cohete, una furgoneta, una ambulancia, un coche de policía y una bici.  Como no saben leer, yo iba dibujando en un papel de mural lo que ellos me iban diciendo y lo colocamos a su altura en un lugar visible con la idea de ir completando con dibujos cada vez que se les ocurriera  un medio de transporte nuevo. En este primera aproximación ya habían surgido vehículos que van por tierra, mar y aire.



-Comenzaron a llegarnos muchas fotos de los niños en diferentes medios de transporte: en el avión que montaron en vacaciones, en teleférico, en bici, en caravana, en quad, por supuesto cada foto estaba acompañada de las vivencias del niño, que aunque algunos no las saben expresar todavía, nos las transmitían sin palabras… y como estamos en un entorno rural, no faltaban los tractores de los abuelos, los camiones, máquinas de construcción… Habilitamos un rincón en el que poder colocar todas estas joyas.

-También trajeron cuentos y juguetes sobre el tema.




-El tío de un niño, trajo su moto hasta la puerta del centro para que la vieran y se montaran en ella.

- Otras familias nos trajeron juguetes realizados por ellos:
Un coche de cartón 

“Cuantas menos cosas haga un juguete más cosas hará la mente del niño”

Alcañiz en una caja, con los lugares más característicos y ¡nuestro cole!



-Aprendimos canciones sobre el tema: the wheels on the bus, había una vez un avión, el auto de papá, barquito chiquitito, el tren de la alegría…

-Y también preparé unas bandejas con actividades sobre el tema que estaban siempre disponibles en el rincón del proyecto:

Puzzles y rompecabezas

Un rincón le lectura con cuentos del tema


Actividad de clasificación Tierra /mar/ aire:

Esta actividad primero la presentamos en la asamblea y después quedó accesible a ellos para que la pudieran realizar siempre que quisieran.


Primero vimos y tocamos lo concreto: la tierra, el agua (le añadimos colorante alimenticio para que fuera más visual) y el aire ¿y cómo llenamos el bote de aire?  Su respuesta fue soplando, así que hinchamos un globo y lo “vaciamos” dentro del bote. Después fuimos pasando hacia la abstracción al asociar cada elemento con la foto que lo representaba (el mar, el cielo, la carretera, la vía) y por último clasificamos pequeños juguetes en casa elemento.




Una vez clasificaron en objetos “realistas” en 3 dimensiones, propusimos la misma actividad con láminas de imágenes y dibujos de vehículos (de lo concreto a lo abstracto).


Vehículos de juguetes que se montaban y desmontaban con tornillos las diferentes piezas

Para finalizar el proyecto preparamos una gran obra de construcción como actividad sensorial. Con este tipo de actividades también se trabajan conceptos básicos como lleno / vacío, dentro/fuera, mucho/poco… mientras juegan.




Este proyecto lo llevamos a cabo con niños de 2 a 3 años durante un mes aproximadamente, el tiempo por el que mostraron interés sobre el tema. Con él:

-Aprendieron vocabulario.
-Trabajaron la clasificación (importante como prerrequisito para adquirir el concepto de número)
- Aprendieron nuevas canciones
- Compartieron sus vivencias y los objetos que traían
-Realizaron actividades sensoriales (en esta etapa cobra mucha importancia todo el aprendizaje a través de los sentidos)
-Adquirieron conceptos básicos
-jugaron

Como siempre que trabajas por proyectos, no sabes lo que va a surgir porque los que van marcando el ritmo, las necesidades y los intereses son los niños, pero merece la pena; y es gracias al interés y la colaboración a las familias como se hace posible.

Y otro a mi libro CRIANDO

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Laura Estremera

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Letras de lija DIY Montessori

Hace ya bastante tiempo que fabriqué mis primeras letras de lija, ahora he vuelto a realizar más y pensé que podía aprovechar la ocasión y hacer un pequeño tutorial de cómo hacerlas (aunque es bastante sencillo). Por eso quiero aclarar que este 
NO es un MATERIAL para el PRIMER CICLO DE EDUCACIÓN INFANTIL, pero como ya sabéis que me gusta el método Montessori, aprovecho para colgarlo en el blog.


Todos los que conocéis el método Montessori, sabéis que es mucho más que unos materiales y que lo importante es su filosofía, además unos materiales tienen relación con otros y resulta complicado sacar de contexto un material y poderlo explicar bien.
Montessori, era seguidora de Itard y de Seguin y hace múltiples alusiones a ellos en sus libros, en el caso de la lectura y la escritura también, pero ella no estaba de acuerdo con sus sistemas. Montessori no entendía cómo se podía enseñar a un niño a escribir partiendo de la mayúscula, para ella, enseñar a hacer líneas rectas y ángulos era antinatural porque ¿cuál es el trazo que realiza un niño pequeño cuando le dejas una cera? El garabato, el círculo, la línea curva. Y no le veía sentido a enseñar unas mayúsculas que después deberían olvidar para enseñarles la cursiva minúscula.

“El alfabeto está  en su mayor parte compuesto de curvas y no puede aprender a trazarse practicando el trazado de rectas”

Hay que tener en cuenta que estos métodos que Montessori criticaba, eran los que se utilizaban en la enseñanza formal, a partir de los 6 años y que Montessori en su casa de niños, acogía a niños de 3 a 6 años. También hay que tener en cuenta que Montessori forma parte de un movimiento de renovación pedagógica que pretendía romper con la escuela del momento.

“La infancia, movilizada desde la edad de los seis años, experimentó solamente el sufrimiento de la cárcel y la esclavitud al verse forzada a aprender el alfabeto y el arte de escribir: cosa árida y molesta cuya importancia no podía juzgar y menos adivinar sus ventajas para el futuro. Desterrado en pesados bancos, acuciado por castigos, el niño aprendió bajo la coerción, sacrificando no sólo su débil cuerpo, sino también su personalidad.”

El método que Montessori proponía era “El método de la escritura espontánea” ¿y por qué no lectoescritura? Porque para ella la escritura aparecía mucho antes que la lectura, la escritura era sacar de dentro, algo que el niño quiere comunicar hacia afuera, pero la lectura implica comprender lo que otros quieren transmitirte. Además:

“El sentido muscular está muy desarrollado en la infancia y de aquí que la escritura sea muy fácil para los niños. No puede decirse lo mismo de la lectura que exige un largo trabajo y requiere un desarrollo intelectual superior”

Su método, propone PREPARAR LOS MOVIMIENTOS ANTES de hacerlos ejecutar, es decir, preparar para la escritura SIN ESCRIBIR.

La escritura requiere 2 clases de movimientos:
1.       El que reproduce la forma de la letra
2.       El de sujetar el instrumento gráfico

Para ello igual que se tocan en otras áreas el contorno de figuras geométricas… se introduce al niño en el mundo de la escritura también de forma sensorial, tocando con el dedo las letras del alfabeto móvil y asociándolas a unas cartulinas con letras de la misma dimensión y dibujos de objetos que empezaban por esa letra para, como decía Montessori “fijar en la memoria el sonido de la letra” Lo que hoy en día denominamos conciencia fonológica y asociación grafema – fonema.

Para aprender a sujetar el instrumento gráfico, propuso los encajes planos (resaques).

Después se utilizaban las LETRAS DE LIJA:
Cuando hablamos de métodos de lectoescritura, hay muchos, pero podemos situarlos en un continuo desde los que parten del fonema hasta los que parten de la palabra. Los que parten de la palabra (por ejemplo del nombre del niño) (métodos descendentes) se basan en que el niño aprende la lectoescritura desde su contexto de uso, desde las palabras significativas para el niño en su contexto habitual y que con el tiempo el niño irá descubriendo que determinados sonidos se comparten con otras palabras y se pueden formar otras nuevas (desde lo más grande, la palabra, hasta llegar a la unidad más pequeña, el fonema, descendiendo, de ahí su nombre, descendentes). Los métodos ascendentes, son los que parten del fonema, de la unidad más pequeña, requieren una enseñanza más directa y el niño los combina hasta construir palabras (asciende hasta la unidad con significado). Por en medio de este continuo, encontraríamos los métodos silábicos (ma, me, mi, mo, mu), los alfabéticos (la eme con la a, ma), los eclécticos (que son los más utilizados hoy en día)…  El método Montessori es FONÉTICO, cuando a un niño le presentas una letra (L) pronuncias su sonido “lllllll” y no su nombre “ele”.



Las letras de lija se presentan con la lección de 3 periodos de Seguin que utiliza Montessori en muchas ocasiones. Se elegirían 2 tablillas con letras en contraste (por ejemplo i y o):

1.       Primero se tocarían, con la llema de los dedos índice y corazón, en el sentido correcto, mientras se dice el fonema (iiiii,ooooo)
De esta forma el niño la percibe de forma muscular, táctil y visual.
2.       Se le pediría al niño una de las dos: “dame la o” (comprensión)
3.       Se le preguntaría ¿Qué es esto? (expresión)

Según Montessori, si el niño tenía desarrollado todo el lenguaje, no había un orden  dado en la enseñanza de las consonantes, sino que la curiosidad del niño era la guía.

Como otros materiales del método, esta presentación la realizaría la guía (maestra) junto al niño, pero una vez presentado, el material estaría a disposición del niño para ser utilizado siempre que este quisiera.

Después el niño compondría con el alfabeto móvil.

alfabeto móvil imprenta  DIY
alfabeto móvil cursiva DIY sin pintar

Y esto ¿a qué edad se enseñaba? Pues este material lo diseñó para “casa de niños” es decir, entre los 3 y los 6 años, niños que habitualmente no estaban escolarizados. Ella al principio era reacia a enseñar a leer y escribir a los niños de estas edades, pero tras varias peticiones por parte de las madres y de los niños, diseñó este material. En libros posteriores como Formación del hombre, podemos ver el cambio y cómo defiende su método de escritura en estas edades.

“Las señales que permiten juzgar si un niño está preparado para la escritura espontánea son: el paralelismo y la rectitud de las líneas de color con que llena las figuras geométricas; el reconocimiento de las letras del alfabeto de papel de lija con los ojos cerrados y la seguridad y rapidez de la composición de las palabras”
“En general todos los niños de cuatro años se interesan por la escritura”.

Como siempre en Montessori, se sigue al niño, pero se tiene en cuenta unos requisitos previos.

“La fructificación no depende sólo de las semillas o de la preparación del suelo, sino también de la estación en la que se siembran las semillas (…) pero la estación favorable es aquella en la que el lenguaje hablado se va completando y perfeccionando espontáneamente”

Hay que tener en cuenta, que estos niños, en un ambiente Montessori, a través de muchos materiales para la vida práctica, desde los bastidores, los trasvases hasta los cilindros con botón, materiales del área sensorial como los cilindros de sonido… han estado trabajando lo que hoy en día denominamos PREREQUISITOS para la lectoescritura (discriminación auditiva, motricidad fina, pinza…)

Por otro lado, aunque me guste el método Montessori, quería también dejaros mi punto de vista sobre la lectoescritura.


¿Cómo hacer letras de lija?
1.       Necesitamos imprimir las letras al tamaño correspondiente, recortarlas o calcarlas en un papel de lija “en espejo”.

2.       Se recortan las letras del papel de lija y lo que utilizaremos de soporte, en mi caso es goma eva (sería mucho mejor en panel, pero es más económico y no hay que pintarlo) Las consonantes en rojo y las vocales en azul.


3.     Se pega la letra de lija a la goma eva, yo lo he hecho con silicona caliente.


En este caso también he aprovechado para hacer mayúsculas y números (en verde)


Otra forma de utilizarlo es junto a la “bandeja de sémola” que por cierto, haciendo una búsqueda rápida en sus libros para preparar esta entrada, no he encontrado ninguna referencia.


Os dejo un vídeo de You tube, para que os hagáis una idea


Si queréis saber más sobre el tema, en el Método de la pedagogía científica, Montessori dedica un capítulo al respecto y en el Manual práctico , una hojas. Otro libro, que no es de ella pero que está bastante bien sobre este tema es el de “Ayude a sus hijos a leer y escribir con el método Montessori”.

Laura Estremera
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