Un lugar donde encontrar recursos, actividades, materiales, proyectos... para el primer ciclo de EDUCACIÓN INFANTIL

lunes, 27 de octubre de 2014

Mi hijo ha empezado a tartamudear ¿Qué hago?

Entre los 3 y los 5 años el 80% de los niños atraviesan un período de disfemia fisiológica, es decir, que los niños empiezan a tartamudear. Que el niño tartamudee angustia mucho a los padres, que empiezan a hacerse preguntas, ¿pero esto quiere decir que un niño que empieza a tartamudear con 2, 3 o 4 años va a ser tartamudo? No. Como acabo de decir la mayoría de los niños atraviesan por una etapa en la que tartamudean, pero al ser evolutiva, igual que viene se va. Pero sí que es MUY IMPORTANTE que los padres y las personas que rodeen al niño sigan una serie de pautas para que esa tartamudez sea realmente fisiológica y evitar que se instaure para siempre.

Las pautas que hay que seguir cuando un  niño empieza a tartamudear son las siguientes:
        -No manifestar impaciencia ni ansiedad.
                               -No reñir, criticar, censurar.
                               -No hacerle observaciones sobre la manera de hablar.
                               -No hacerle REPETIR palabras.
                               -No pedirle que hable TRANQUILO.
                               -Dar TIEMPO, no interrumpirle ni adivinarle lo  que va a decir.
                               -animarle a hablar sin tensión.
                               -Que se acueste contento y relajado.


Con estas sencillas pautas, mucho cariño, paciencia y comprensión sobre lo que le está ocurriendo a nuestro hijo, conseguiremos que esta fase sea temporal.

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Laura Estremera

Proyecto el huerto escolar en educación infantil

Aquí os dejo unas orientaciones para utilizar el método de proyectos en el primer ciclo de educación infantil, el proyecto fue llevado a cabo hace un par de cursos y está enfocado para niños de edad de 2 a 3 años

EL HUERTO ESCOLAR

Objetivos:
                -realizar actividades al aire libre.
                -Cuidar y respetar a los seres vivos y el medio ambiente.
                -Aprender tareas agrícolas.
                -Conocer diferentes frutas y hortalizas.
                -Probar diferentes sabores.
                -Introducir en una dieta saludable.
                -Consumir alimentos sanos.
                -Aprender nuevos oficios.
                -Conocer nuevas texturas.
                -adquirir conceptos básicos.
                -Aprender nuevas canciones y poemas.
JUSTIFICACIÓN:
Partiremos de la llegada de la primavera y de la colocación en el patio de un “huerto escolar”, a partir de esta idea, trabajaremos en un trozo de papel  las ideas previas  que tenemos:
                -¿Qué es un huerto? ¿habéis visto alguno? ¿en algún pueblo?
                -¿Sabéis que frutas y verduras había plantadas?
                -¿Qué es una semilla? ¿Qué tamaño tiene?
                - ¿Qué necesitan las plantas para crecer?
                -¿Cómo se llaman las personas que cuidan del huerto?
                -¿Para qué se utiliza el tractor?...
Después dejaremos que sean los niños los que vayan investigando y trabajando en casa el tema, realizaremos el “rincón del proyecto” y los niños podrán traer de casa material relacionado (fotos de huertos, imágenes de hortalizas, tractores de juguete, una regadera, semillas de diferentes plantas, cuentos…) también es un buen momento para que algún niño que tenga un papá o un familiar agricultor nos enseñe algo acerca del tema.

ACTIVIDADES:
1.       Mural del proyecto
2.       Observar semillas de diferentes tamaños y formas (tomate, garbanzos, lentejas, aguacate…) y plantarlos.
3.       Observar láminas de frutas y verduras.
4.       Juego simbólico: jugar a vender frutas y verduras.
5.       Observar y utilizar ( en la medida de lo posible) materiales básicos de labranza.
6.       Plantar una semilla para llevar a casa (lenteja).
7.       Plantar  en el huerto.
8.       Taller de cocina sana y divertida. Probamos alimentos que hemos cultivado.

9.       Visita a una frutería.


Laura Estremera

viernes, 3 de octubre de 2014

Juegos para aumentar la intención comunicativa

Actividades para estimular el lenguaje: USO

¿Cómo podemos estimular la parte pragmática del lenguaje? Es decir, su USO, que el lenguaje sirva para comunicarnos.
Generalmente, los niños se comunican de una forma u otra, pero se comunican desde que nacen, de hecho, el llanto es la primera forma de expresión, la forma que tienen de expresar sus necesidades. Antes del año, podemos comunicarnos con nuestros bebés a través de gestos, en los últimos años se ha puesto “de moda” enseñar signos de la lengua de signos a niños oyentes para podernos comunicar con ellos de manera temprana. Pero usemos signos o no, todos hemos visto a niños señalando y gritando hacia un objeto que quieren. A partir del año, surgen las primeras palabras, pero hay ocasiones en las que parece que los niños (pequeños claro) se quedan ahí, a continuación os propongo una serie de juegos que estimulan esta parte del lenguaje:

1.       Juego simbólico: hay una serie de juegos que sólo tienen sentido si hablamos, por ejemplo con niños de 2 años podemos jugar con marionetas, teléfonos, tiendas… En las que el intercambio comunicativo es fundamental para que el juego funcione.

2.       Podemos pedir a los niños que nos describan lo que están haciendo.

3.       Recados: podemos usar al niño de “recadero” para que necesariamente tenga que hablar para hacerse entender, como ejemplo, si estamos dentro de casa y mamá está en otra habitación, le podemos pedir al niño que vaya a pedirle algo.

4.       También podemos jugar a reconocer y expresar emociones a través de cuentos, imágenes, un espejo…

Estos son sólo un ejemplo de juegos que puedes utilizar con tus hijos para estimular la parte pragmática del lenguaje. Recuerda transmitirle en todo momento tu cariño. Disfruta del tiempo compartido.

Clemente Estevan, R.A.  (2006) Desarrollo del lenguaje. Octaedro
Gallardo y Gallego (2003) Manual de Logopedia escolar. Ediciones Aljibe
Pérez G., Shelly, M.C..(2010) Expresión y comunicación. Altamar


Laura Estremera

Juegos para aumentar el vocabulario

Actividades para estimular el lenguaje: CONTENIDO

En este apartado vamos a hablar de la dimensión del lenguaje denominada CONTENIDO, es decir, la SEMÁNTICA, de lo que hablamos, del conocimiento que tenemos sobre algo.

¿Cómo podemos estimular esta dimensión en nuestros hijos? ¿Cómo podemos hacer que tengan un vocabulario amplio y rico? Pues lo primero de todo, siendo nosotros un buen modelo de lenguaje, ya que somos su referente. No podemos pretender que un niño hable con precisión cuando nosotros le decimos “guau guau” en vez de perro, “vamos a  mam” en vez de vamos a comer, o “mira un brum” en vez de mira un coche. Por lo tanto, nuestro lenguaje debe ser adulto y claro, evitando el lenguaje infantil y el uso de diminutivos.
A continuación os propongo una serie de juegos que aumentarán el vocabulario de vuestros pequeños:

1.       Nombrar objetos de láminas, cuentos…

2.       Erase una vez…: con un cuento se le pide al niño que explique la historia de esos dibujos a su manera.

3.       Veo Veo adaptado a niños pequeños: veo una cosita que sirve para… lavarse los dientes.

4.       Clasificar objetos, por ejemplo sus juguetes en cajas para que aprenda a hacer categorías.

5.       Juegos para ejercitar la memoria, por ejemplo decir todos los objetos del cuarto de baño.

6.       Búsqueda de contrarios a través de láminas, objetos… (esta pelota es grande y esta es…)

7.       Tareas de adivinar por cualidades: es un animal muy grande y tiene trompa.

8.       Canciones que cambian palabras por gestos, “Mi barba tiene tres pelos”.


9.       Adivinanzas

Y cuando el niño se equivoque, ¿Cómo podemos corregirle? Pues deberíamos usar la SOBRECORRECCIÓN, todo lo contrario a hacer repetir palabras a los niños. Sería volver a repetir la frase pero dando nosotros el modelo correcto. Por  ejemplo: “El coche se ha rompido” - ¿El coche se ha roto?, no pasa nada. “Mira papá un guau guau” – Sí, allí hay un perro. “Quiero MAM” -¿Quieres comer? Tranquilo, pronto llegamos a casa.

Espero que os sirvan los ejercicios nombrados más arriba y sobre todo que disfrutéis realizándolos junto a vuestros hijos. Recordar que son un juego y tienen que servirnos para pasarlo bien, no estamos haciéndoles un exámen y los niños no tienen que sentirse examinados, sino que están compartiendo su tiempo con las personas que más quieren, sus padres.

Clemente Estevan, R.A.  (2006) Desarrollo del lenguaje. Octaedro
Gallardo y Gallego (2003) Manual de Logopedia escolar. Ediciones Aljibe
Pérez G., Shelly, M.C..(2010) Expresión y comunicación. Altamar


Laura Estremera