Un lugar donde encontrar recursos, actividades, materiales, proyectos... para el primer ciclo de EDUCACIÓN INFANTIL

miércoles, 25 de marzo de 2015

Preparamos una pizza

Estamos trabajando los oficios con los niños de 2 a 3 años y hemos decidido ser cocineros por un día.

¿Por qué hacer una pizza?

Con algo tan sencillo como hacer una pizza:

-Los niños disfrutan.

-Experimentan con sus sentidos: el tacto de los ingredientes, el olor, el color, el sabor…

- Trabajan la psicomotricidad fina: manipulando la masa, usando el rodillo, vertiendo y extendiendo el tomate con la cuchara, esparciendo el queso, haciendo la pinza para coger los trocitos de jamón cocido...

- Realizan actividades para la vida práctica: se lavan las manos antes y después de cocinar, limpian lo que han ensuciado...

-Prueban los alimentos que han elaborado.





Laura Estremera


domingo, 22 de marzo de 2015

Pintamos con yogur

 Esta actividad sensorial la realizamos con niños de 1 a 3 años.
 El otro día los peques fueron unos artistas muy especiales y en vez de pintar con pintura, utilizamos yogur y colorante alimenticio.

Para empezar, hay que preparar los colores, para ello,  mezclamos el yogur con el colorante alimenticio (los niños son los que remueven hasta conseguir un color homogéneo)

Después llega el turno de pintar, manipular el yogur, probarlo, hacer mezclas de colores… 
(de esta manera desarrollamos nuestros sentidos de manera visual, táctil, olfativa y gustativa) 
(Esta, puede servir como sustituto a la pintura clásica  para niños pequeños (alrededor del año) que nos “da miedo” que se coman la pintura de dedos.)

Una vez finalizada la actividad, llega el turno de limpiarnos las manos y lo que hemos ensuciado (actividad para la vida práctica de Montessori).


Laura Estremera

jueves, 19 de marzo de 2015

Regalo para el día del padre

En esta entrada os voy a explicar una actividad muy fácil que hemos hecho este año como regalo para el día del padre con los niños de 2 a 3 años, pero la verdad es que se puede utilizar para cualquier otro motivo, podemos sustituir la palabra papá por cualquier dibujo, forma, nombre del niño...

Como bastidor, hemos utilizado trozos de cartón. La plantilla la hemos dibujado en un folio plastificado y pegado con unos trozos de celo (pequeños) al cartón (para que no se moviera y los pequeños pudieran pintar a sus anchas. Si la actividad la vais a realizar sólo con un niño o con pocos, os recomiendo que utilicéis cinta de carrocero (en vez de plantilla) porque de esta manera el niño tiene aún más libertad a la hora de pintar.

El siguiente paso consiste en estarcir con esponjas sobre la plantilla con pintura de dedos de diferentes colores, y al finalizar, echar purpurina.



Después quitamos la plantilla,

Y le atamos una cuerda y pegamos un lazo. ¡Terminado!


lunes, 16 de marzo de 2015

Moverse en libertad

Emmi Pickler era la directora del instituto metodológico “Loczy” de Budapest. En este, había bebés que necesitaban cuidados prolongados porque la madre había fallecido en el parto, era tuberculosa… Estos bebés podían permanecer allí hasta los 2,5 años o 3. Uno de sus objetivos era evitar la aparición del hospitalismo, es decir, conseguir un desarrollo favorable.


En el libro “Moverse en libertad” parten de la idea de que el adulto no intervenga en el desarrollo motor del bebé, que no lo siente, no le ponga de pié, es decir que no le “enseñe” nuevas posturas.
Desde una posición clásica, al niño se le “enseñan” nuevos movimientos, se le da la vuelta cuando aún no es capaz de hacerlo solo, se le sienta aunque necesite apoyos (cojines, tronas, pared de la cuna), se le pone de pie y se le hace caminar agarrado de las manos.
Desde la posición del instituto Lóczy, defienden una evolución en la que no intervenga el adulto, en la que el niño sólo se coloque en la posición que sabe hacer por sus propios medios y que sea el propio niño el que vaya probando las nuevas posturas y consiguiéndolas progresivamente, el niño no conoce movimientos que no sabe hacer de forma autónoma, llegan a ellos por sí mismos, por su propia iniciativa. De esta forma, se evita forzar posturas, se evita frustraciones de los niños al querer colocarse en posturas que aún no son capaces de realizar por ellos mismos (pero que un adulto le ha colocado en cierto momento), son los niños los que aprenden a hallar y abandonar las posturas por ellos mismos (un niño que se le ha sentado, no sabe sentarse él sólo, no sabe llegar hasta la postura deseada,  ni abandonar esa postura para pasar a otra más cómoda cuando se canse, esto lo aprende con posterioridad. Lo mismo con un niño que se coloca de pie…) Tampoco se prohíbe a los niños estar en la postura deseada, si un niño quiere explorar un objeto tumbado aunque ya sepa sentarse, no se le impide que lo haga. Desde esta perspectiva, también se desaconseja el uso de aparatos que ayudan a “sostener” a los bebés cuando aún no están preparados para mantener esas posturas: sillitas que mantienen la pelvis inmovilizada, cojines, saltadores que se cuelgan del techo, parques,  sillas mecedoras, taca tacas…
Según esta forma de entender el desarrollo motor, se consiguen niños autónomos, que tienen deseos por moverse, que pueden pasar de una posturas  a otras sin la ayuda continua de una adulto, por lo que estos últimos se sienten menos agobiados y facilita el establecimiento de relaciones serenas y equilibradas.
En cambio, un niño que durante su primer año ha estado la mayor parte del tiempo en posturas que no puede ni adoptar ni abandonar por sí mismo, depende totalmente del adulto, aunque cada vez su agilidad y movilidad sea mayor, dependerá del adulto incluso para recuperar un juguete que se le ha escapado de las manos, es normal que se encuentre inquieto, insatisfecho, descontento, por lo que suele necesitar que alguien le ayude constantemente cuando tiene dificultades. Necesitará a menudo la ayuda del adulto para que le cambie de posición, atrayéndole los movimientos más evolucionados, realizados con ayuda de este.

“A partir de los 3 o 4 meses de edad, nuestros niños son ya capaces de desplazarse mientras que los niños educados con los métodos habituales, se hallan relativamente inmovilizados a lo largo de su desarrollo”

¿Pero sin ningún tipo de ayuda los niños aprenden a andar?
Para demostrar su postura se realizó una investigación con 722 niños desde el año 1946 al 1966 y otro son 5 niños de 1966 a 1969. Se basaron en observaciones de actividades cotidianas (no en situación de laboratorio) y se compararon los datos con la literatura especializada y con los de otras instituciones.
El resultado fue que cuando las relaciones del adulto y del niño son satisfactorias y el niño dispone de movimientos libres, la marcha aparece, sin retraso notable, sin intervención directa del adulto y sin necesidad de aparatos. Y no sólo eso, sino que los movimientos transitorios (los que llevan de una postura a otra) y el poder realizarlos en libertad, poseen una importancia fundamental en el desarrollo motor, estos movimientos, preparan para los movimientos más evolucionados. El tener un nivel de motilidad estable al adquirir los movimientos básicos, el adquirirlos por sus propias actividades, influyen favorablemente en el deseo de moverse y crean la condición básica para la evolución ventajosa de su estado emocional, de su desarrollo intelectual y, en general, de su desarrollo psíquico.

¿Cuáles serían los movimientos que realiza un bebé?
Referidos a un bebé sano que tiene libertad de movimientos son:
-volverse de posición dorsal (boca arriba) a la de costado y volver a la dorsal
-rodar en  posición ventral
-rodar
-reptar sobre el vientre
-gatear
-las posiciones intermedias de sentarse SOLO y de volver a tumbarse
-sentarse
-las posiciones intermedias para ponerse de pie SOLO y volver de rodillas o sentado.
-ponerse de pie
-andar

¿Cuáles son algunos de los principios del instituto Loczy?
-Se coloca al niño siempre en posición dorsal hasta que sepa adoptar otra postura.
-Durante sus tentativas no se ayuda al niño a concluir el movimiento iniciado; no se ayuda a sentarse, a ponerse de pie…
-Mientras no se ponga de pie por sí mismo, no se le pone, ni se le da la mano. Únicamente cuando ya domina bien la marcha, para establecer un vínculo, no como ayuda.
-No se le prohíbe ni se le impide su tentativa espontánea.
-El adulto se regocija de los progresos del niño.
-Se le pone ropa que favorezca el movimiento libre. (No capuchas, calzado flexible de tela o punto que adopte la forma del pie y hasta que no ande, no llevará suela rígida y más tarde, sólo para pasear o jugar al aire libre)
-En la primera infancia, se evita inmovilizar al niño en cualquier posición (enrollarlo en una manta…)
-Se proporcionan juguetes adecuados que puedan coger ellos solos.

Unos datos interesantes sobre la investigación:

-No encontraron niños que se deslizaran sobre las nalgas, ni que se deslizaran sentados con las piernas flexionadas. (Ninguno de los 722).

-Todos los niños GATEARON antes de andar y no solamente sobre un suelo horizontal, sino también sobre escaleras, escalones y el suelo en pendiente. (Los 722).

-Los niños adquieren cierta prudencia y aprenden a reaccionar con destreza a los accidentes inesperados y a las caídas.



-Los ejercicios se ejecutan sin crispación, con una buena coordinación muscular y partiendo de una adecuada posición estática.

Basado en Moverse en libertad. Emmi Pikler.


Laura Estremera

jueves, 12 de marzo de 2015

Caja de colores

Para esta actividad sensorial hemos utilizado la caja de color Montessori, esta la he realizado con el tutorial de Montessori en casa, al que puedes acceder pinchando aquí.

Como estamos descubriendo muchas cosas de los colores a través de nuestras mezclas con acuarelas, con temperas, con los celofanes de colores a través de la luz que entra por la ventana de clase… Hemos aprovechado para adaptar este material a los niños de 2 a 3 años (la verdad que casi todos tienen 3 años).

Primero, hemos buscado parejas de colores.




Después hemos buscado el tono más claro y el más oscuro de cada color y los hemos emparejado.
Luego (con ayuda) hemos ido formando un bonito “sol” (como ellos lo han llamado) colocando los colores  del más oscuro al más claro.






Para finalizar, hemos buscado por la clase cosas de cada color.



Laura Estremera







lunes, 9 de marzo de 2015

Proyecto Los pájaros

A continuación os dejo un proyecto que llevamos a cabo hace unos meses con los niños de 2 a 3 años.
PROYECTO : EL PÁJARO
Objetivos:
-cuidar un animal
-Aprender a compartir
- valorar nuestro entorno
-aprender nuevo vocabulario
-Trabajar en equipo.
-Aprender conceptos básicos
-Conocer la forma de vida de las aves, su alimentación, vivienda…


Justificación
 Como un padre de uno de los alumnos cría pájaros, este decide traer uno a clase  para cuidarlo y aprender cosas sobre él durante 4 semanas. A través del proyecto los niños aprenderán a cuidar su entorno. (A raíz de este canario que nos traen a clase, otro niño nos trae los periquitos de su abuela durante otro día).
Tras observar los niños en el aula al pájaro durante el primer día, les plantearemos una serie de pregunta en gran grupo en el momento de la asamblea, que usaremos de hilo conductor durante el proyecto, estas preguntas que plasmaremos en un trozo de papel continuo son las que les facilitaremos a las familias para que nos traigan información sobre el tema, la información, será preferiblemente en forma de imágenes aunque también pueden traer canciones, cuentos, poemas, juguetes…
Las preguntas serán:
                -¿Qué comen los pájaros?
                -¿Dónde viven?
                -¿Cómo son sus casas?
                -¿De qué está cubierto su cuerpo?
                -¿Qué partes tienen?
                -¿Qué clases de pájaros existen?

Una vez nos vayan trayendo información, iremos completando nuestro “rincón del proyecto” y nuestro “mural del proyecto”. En la asamblea, día a día, iremos repasando la información que van trayendo las familias.


Actividades:

-Mural del proyecto.
-Hacer comederos para pájaros con bricks de leche para que se lleven a su casa.
-Dar de comer al pájaro.
-Rincón del proyecto con información relativa al tema.
-Canción "El pájaro carpintero"
-Hacernos cosquillas con plumas.
-Realización de un espantapájaros para nuestro huerto.
-Hacer palomas de la paz para decorar el pasillo con motivo de la festividad.
-Buscar plumas por el patio.
-Leer cuentos sobre pájaros.




 Laura  Estremera
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viernes, 6 de marzo de 2015

Colaboración con educapeques: Jugando con los sentidos

¿Se puede jugar sin juguetes?, ¿Cómo podemos desarrollar los sentidos al mismo tiempo que jugamos?, ¿El juguete más caro necesariamente es el mejor para el desarrollo de nuestros hijos?, ¿Un juguete es mejor para la imaginación de los pequeños cuanto más se parezca al objeto real?
Si quieres leer la colaboración con Educapeques pincha aquí.

"Los bebés necesitan objetos para explorarlos, tocarlos, sacudirlos, golpearlos, mirarlos, llevarlos a la boca, más tarde lanzarlos. Es su forma de conocer el mundo y los explora a través de sus sentidos de forma táctil, visual, auditiva, gustativa, olfativa. Pero, ¿Nos hemos parado a pensar si realmente ponemos a disposición a los niños objetos que cumplan estos requisitos? ¿Que les permitan explorar a través de todos sus sentidos?"

Luz y color

Como en nuestra aula entra un sol espléndido, hemos decidido experimentar con la luz y el color.

Primero, han jugado con celofán de colores, mirado a través de ellos, los han colocado en la  ventana para ver el color más intenso y su reflejo en el suelo, han superpuesto unos encima de otros y  descubierto como aparecían nuevos colores.

Hemos aprovechado para decorar las ventanas con figuras de celofán y así poder ir viendo el reflejo en el suelo, las paredes… A lo largo de la mañana, descubrimos que los colores del suelo se van moviendo. 

También les encanta pisarlos, poner las manos encima, asombrarse de que están de colores y  al retirarlas de que sus manos están igual que siempre.
Después, han pintado con temperas de colores primarios y creado mezclas con ellos.


Laura Estremera