Un lugar donde encontrar recursos, actividades, materiales, proyectos... para el primer ciclo de EDUCACIÓN INFANTIL

martes, 28 de abril de 2015

Pintamos con verduras y pelamos habas

Hace unas semanas plantamos unas semillas, una vez nos salieron las plantas las transplantamos al huerto que tenemos en el patio y como regar, cuidar y ver como crecen y cambian las plantas se ha convertido en una de nuestras actividades preferidas, estamos trabajando en un nuevo proyecto sobre estas.

Como estamos en un entorno rural, casi todas las familias tienen huerto, aperos de labranza... Así que se han implicado muchísimo y nos han traído muchas cosas relacionadas con el tema: flores, verduras, hortalizas, fotos, plantas, semillas...

La verdad que es una gozada disponer de tanto material.

A continuación os voy a explicar 2 actividades que hemos realizado estos días con los niños de 2 a 3 años:

1.Pelamos habas

Como teníamos muchas habas, las repartimos y los niños las pelaron, les resultó sorprendente descubrir lo que había dentro, deberíais haber visto la cara de asombro. Con esta actividad tan sencilla, trabajamos:
-la psicomotricidad fina
-la fuerza de nuestros dedos
-la pinza, al tener que coger varias veces las habas con una presión no muy floja ni muy fuerte para que no se aplasten
-el sentido del tacto: las habas suaves, la vaina más áspera, la parte interior con pelitos.
-el olfato, al percibir el olor de las habas.
-el gusto, algún valiente se atrevió a probarlas (aunque no les gustó)

Es una actividad sensorial muy completa y fácil de hacer

¿Y qué hacemos ahora con tantas habas? Pues las plantamos en algodones y veremos como crecen.


2.Pintamos con hortalizas

Con las hortalizas que nos han traído las familias, decidimos seguir haciendo actividades sensoriales.
Primero, son los niños que han traído los alimentos los encargados de enseñarlos a sus compañeros a la hora de la asamblea, de esta manera conocemos su nombre, si son grandes, pequeños, largos, cortos...
Después todos los niños exploran las diferentes verduras y hortalizas. Las tocan, las miran, las huelen...
 

Y buscamos su correspondiente verdura de juguete.


Más adelante (cuando las verduras ya se están “poniendo feas” y no nos van a durar más días) deshojamos las lechugas, pelamos las cebollas (y descubrimos que pican los ojos), partimos la coliflor...


Y con todo eso y pintura, nos ponemos manos a la obra y estampamos de diferentes colores, hacemos trazos con los espárragos, observamos como la pintura gotea desde la hoja de lechuga hasta el papel. Todo acompañado por el olor de las hortalizas.

 




Y lo más importante, se han divertido muchísimo.

Laura Estremera

domingo, 19 de abril de 2015

Alternativas al castigo

Pues resulta que no es necesario castigar a los niños para que se porten bien, ni castigo físico ni psicológico. Podemos convivir todos en armonía sin castigos.
 Lo primero, porque los niños no tienen menos derechos que un adulto y en cambio los adultos no nos vamos castigando por ahí. ¿Te imaginas a tu jefe: “No has plegado bien estas camisetas”, ”Pues te quedas sin vacaciones”? No parecería totalmente ilegal pero en cambio, a un niño que está en desarrollo se le suelen aplicar cosas parecidas por su bien  (retirarle privilegios…).

En problema viene de base, primero porque es lo que nos han enseñado, nos han dado una lista de técnicas de modificación de conducta, generalmente sin explicarnos las consecuencias de estas técnicas (silla de pensar, ignorar, retirar privilegios…) Y lo segundo porque no nos han enseñado a entender el cerebro del niño, porque teniendo un poco de conocimientos sobre este tema, yo creo que actuaríamos de manera distinta, o bien, nos replantearíamos lo que nos han enseñado y siempre hemos visto.

Es cierto que el conflicto existe, y más en un aula. Entonces ¿Cómo podemos actuar? ¿Qué hacemos cuando un alumno agrede a otro, cuando rompe un material, cuando estalla en una rabieta?

A continuación, voy a intentar explicar alternativas a los castigos que todos conocemos:
Hay una serie de aspectos básicos que tenemos que considerar sobre los niños pequeños que nos servirán para prevenir los conflictos, o por lo menos, para entenderlos.

Primero: Prevención

1.       Entender al niño: intentar conocer cómo piensa un niño te evitará muchos enfados y frustraciones, ya  que está desarrollándose, que no hace las cosas con mala intención, que igual ha pasado mala noche, o se está poniendo malo y eso le hace estar más irritable. Los adultos tenemos malos días ¿y los niños? Los niños son más “emocionales” que los adultos, rigiéndose más por el hemisferio derecho del cerebro y por la parte inferior de este.  El lenguaje no les permite comunicarse como nosotros y menos regular su conducta como nosotros lo hacemos, por lo que es comprensible que cuando sienten una injusticia (les quitan un juguete…) respondan de una manera más “impulsiva” que como lo haría un adulto, puede ser que grite, llore, pegue o incluso muerda. Pero ahí estamos nosotros, para calmarle, conectar con ellos y ayudarle a poner nombre a sus emociones y sentimientos. Todo esto demuestra que nuestra parte cognitiva como seres humanos es muy importante, por lo tanto, no tratemos a los niños (ni  a los adultos) como ratas, palomas o gatos, con técnicas conductistas. Porque en los humanos siempre hay un porqué detrás de la conducta.

2.       Paciencia, grades dosis… Y cambiar el chip, hay personas que se ponen muy nerviosas cuando alguien no es capaz de hacer algo y les resulta más sencillo arrebatarles lo que están haciendo y terminarlo de hacerlo ellos. Con niños… los que trabajáis con ellos o tenéis hijos, sabréis lo que les cuesta aprender a subirse un pantalón simplemente, o ponerse un abrigo, o lo que se manchan comiéndose un yogurt… Están aprendiendo y por supuesto que a veces es más fácil y rápido que les hagamos las cosas, pero eso les resta independencia, una independencia que a ellos les encanta y que a la larga a nosotros nos libera trabajo.

3.       ¿Cómo nos comportamos nosotros? Ahora nos toca mirar hacia nosotros mismos, todos conocemos la importancia del aprendizaje por observación, así que deberemos ser coherentes y no pedir a los niños hacer cosas que nosotros no hacemos, por ejemplo, es posible que no nos guste cuando los niños chillan y que nosotros les llamemos la atención gritando. (¿alguna vez habéis visto a una madre diciendo: “no se pega” mientras le da una palmada al niño?) Es muy importante predicar con el ejemplo. Y no solo hay que tener en cuenta lo que decimos, sino hay que tener en cuenta lo que trasmitimos mediante el lenguaje no verbal.

4.       Explicar de antemano los límites. Los niños pequeños aprenden experimentando y es normal que cojan un juguete, lo miren y en determinado momento… El juguete sale volando por los aires. Dependiendo del juguete y de la cantidad de niños realizando estas reacciones circulares terciarias, es posible que sea peligroso. Hay casos en los que deberemos explicar con antelación que ese juguete es peligroso, que no se puede lanzar y de esta forma evitar conflictos. Los niños experimentan con los materiales porque es su forma de aprendizaje, su forma de recibir información y generar sus hipótesis, es natural que prueben. Como no pueden adivinar que esa conducta no nos gusta (o de ponerse en el punto de vista de la otra persona para imaginar el daño que le puede hacer que le caiga determinado objeto) Les deberemos de explicar de antemano como tratar determinados materiales, o que en la calle no nos podemos soltar de la mano porque vienen coches… Como dice Rebeca Wild: ”los límites son por lo tanto imprescindibles para que pueda llegarse a actuar con libertad. Son los puntos de apoyo necesarios para que todo organismo… pueda también orientarse en el mundo exterior”

5.       Evitar que se sientan incómodos. El sueño y el hambre principalmente pero también el calor, el frío, el ruido… pueden desencadenar en rabietas, conflictos… Ellos muchas veces aún no saben expresar como se sienten, ayudémosles. Como dice Rebeca Wild en Libertad y límites:  
“nadie se comporta mal cuando se siente bien”.

6.       Dar libertad, en mi opinión, (y esto es opinión personal) un entorno preparado donde los niños puedan elegir qué hacer, con qué quieren jugar, donde haya material suficiente… (dentro de unos límites, como hemos explicado anteriormente, con esto no me refiero a ser libres para correr por la clase empujando a sus compañeros, lanzando los juguetes en la cabeza de otros… porque en este caso, los conflictos aumentarán) favorecerá el que cada niño se concentre en un tarea, cada niño actuará según sus intereses y evitaremos niños cansados, aburridos, haciendo cosas que no les gustan y por lo tanto, más irritables.

Pero hay veces, que por mucho que prevengamos el conflicto… Aparece. De repente Pepito ha mordido a Juanito ¿Qué hacemos?

Opción 1: Mando a Pepito al “rincón de pensar”, para que piense sobre lo que ha hecho mal, no medio ninguna palabra con él, lo llevo del brazo con un fuerte ¡No se muerde! Y lo ignoro hasta que me parezca (un minuto, dos…)
Opción 2: Hago que Pepito le pida perdón a Juanito y lo llevo al “rincón de pensar” para que se tranquilice y cuando considere, que vuelva al grupo. (Podemos cambiar el “rincón de pensar” por retirarle un privilegio como salir al patio, ver la Tv…)
Opción 3: “conectamos” con Pepito, le decimos lógicamente que no hay que hacer daño a los demás y le ayudamos a “reparar” el daño (darle crema a Juanito en el mordisco, un abrazo…) Por supuesto calmamos a Juanito y aprovechamos la ocasión para poner nombre a lo que ha pasado, a los sentimientos que han tenido ambos y que les han llevado a actuar de esa manera, al mismo tiempo que intentamos comprender las razones por las que Juanito ha ocasionado daño a un compañero ¿realmente Pepito tiene un lenguaje suficiente como para expresarse, o a usado la agresión porque era su única forma de manifestarse? ¿Habrá pasado mala noche, está más irritable de lo normal?...


En las 2 primeras opciones, nosotros, como educadores, nos hemos quedado tranquilos, parece que hemos “hecho justicia” hemos castigado al agresor para que no lo vuelva a hacer, para que el castigo le impida repetir el suceso, pero… ¿En qué se supone que va a pensar un niño en el rincón de pensar?¿ El sólo va a ser capaz de ponerse en el punto de vista de la otra persona y darse cuenta de lo que ha hecho mal? (teniendo en cuenta el egocentrismo de esta etapa en la que no es capaz de ponerse en el punto de vista de otras personas y que la teoría de la mente se adquiere a los 4 o 5 años) Lo que ocurrirá es que no cojera aversión al “hecho” que lo ha llevado al castigo, sino a la persona que lo ha castigado. Aprenderá a actuar por miedo al castigo y no porque haya interiorizado la norma (y más si nadie se la explica) Así que cuando la “autoridad” no esté presente, la conducta se puede volver a repetir. No aprenderá a expresar sus emociones de ninguna otra forma que mediante la agresión,  ya que no hemos explicado lo que ha ocurrido. Por lo que estas formas,  tendrán muchos adjetivos pero el de educativo, seguro que no. Además le tenemos que añadir  el problema de la indefensión aprendida. Si el “rincón de pensar” fuera realmente para “pensar”… Primero no debería aplicarse en niños tan pequeños ya que no son capaces de ponerse en el punto de vista de la otra persona y segundo, el niño no tendría por qué estar solo, ya que con la ayuda de otra persona (adulta por ejemplo) seguro que le facilitaría pensar sobre lo sucedido. Lo mismo podríamos decir de otras formas de castigo, ¿por dejar a un niño sin ir al parque va a dejar de morder a Juanito o va a aprender a esperar que el juguete quede libre para utilizarlo?

Entonces ¿Qué podemos hacer ante un conflicto?

-          Conocer como es un niño, como funciona su cerebro, lo que puede hacer y sus limitaciones. Entender que se rige más por su parte emocional, que no sabe que sus estados son pasajeros, viven totalmente en el presente. Para esta parte recomiendo leer “El cerebro del niño” de Siegel.
Además es importante saber que los niños exploran, son curiosos, juegan, gritan, tienen rabietas… Y eso es totalmente normal.



-          “Conectar con el niño” Antes de explicar nada, debemos calmarlo, muchas veces un simple abrazo es suficiente para que el niño abandone su parte emocional y pase a trabajar con su parte izquierda del cerebro.
Recordemos una frase de Rosa Jové: “Quiéreme cuando menos lo merezca porque es cuando más lo necesito” y tener empatía con el niño.

-          Enseñar alternativas a la agresión (expresar sus sentimientos, empatía…)
Hablar sobre lo que ha pasado, ayudarles a verbalizar lo ocurrido, poner nombre a sus sentimientos. De esta forma, no sólo aprenden lo que no se debe hacer y por qué, sino que es un recurso de cara a toda la clase, el conflicto nos sirve de aprendizaje. En este caso, podemos leerles cuentos que les ayuden a poner nombre a sus sentimientos. (El monstruo de los colores es un buen cuento para este tema, el emocionario para cuando son más mayores…).

-          Recordar que somos su base segura (en el caso de los padres principalmente) y que como tal, debemos estar disponibles. También en muchas ocasiones somos una figura de referencia para ellos, no tiene sentido intentar crear un clima de cariño y confianza en un aula donde el profesor grita, castiga… es más sencillo en un entorno donde se hablan las cosas, nadie tiene miedo a expresar su opinión, no se juzga a nadie, se respeta… Según Montagu (1990) El tipo de conducta que despliega un ser humano en un momento concreto no está determinada por sus genes, sino fundamentalmete por su experiencia vivida en interacción con esos genes. Debemos partir de la relación entre violencia, cultura y sociedad.

¿Y a largo plazo? ¿Qué es lo que pasa si en vez de castigar, simplemente nos dedicamos a explicar las reglas y a dar nuestro apoyo emocional?
Debemos tener en cuenta que el estilo educativo produce consecuencias en el desarrollo de los niños. Baumrind (1975, 1980) describió tres tipos de estilos de crianza, que se completó con un cuarto por Maccoby y Martin (1983).
Según estos estudios, cuando los padres son democráticos y combinan una alta afectividad hacia sus hijos junto a límites pero explicando y razonando el porqué de las reglas. Los hijos tienden a mostrar una alta autoestima, alta competencia social  y un óptimo rendimiento escolar.
En cambio, cuando los padres son autoritarios, siendo muy rígidos con las normas, sin tener en cuenta las necesidades emocionales de los niños. Los hijos tienden a ser dependientes, no son capaces de crear sus propios criterios porque les han sido siempre impuestos, son poco asertivos y fácilmente irritables.
Los mismos resultados derivan de los trabajos de Farrington (1978) y Kazdin (1985)  en los cuales correlacionan a los niños que presentan conductas agresivas con padres menos afectivos,  que dar menor apoyo emocional a sus hijos y que se preocupan poco por el control de sus hijos.

¿Qué queremos? Niños responsables, que sepan que en su mundo hay límites pero que conozcan perfectamente por qué deben cumplirlos (No debo morder aunque estoy muy enfadado porque hago daño) (No tiro los juguetes porque es peligroso) (No puedo soltarme de la mano cuando pasan coches porque me pueden atropellar), que reconozcan como se sienten (y sean capaces de ponerles nombre a sus sentimientos), que sepan que las personas tenemos emociones pero que estas son pasajeras (ahora estoy enfadado pero muchas otras veces estoy feliz) o…
… niños que obedezcan por miedo a la autoridad, por miedo a ser castigados sin conocer las razones por las que son castigados, que lleguen a pensar que hagan lo que hagan serán castigados (lo que se denomina indefensión aprendida) y que hagan las cosas a escondidas por miedo.

-García, J. A; Delval, J. (2010) Psicologia del desarrollo I. Uned. Madrid
-Jové, R. (2011) Ni rabietas ni conflictos. La esfera de los libros.
-Siegel, D; Bryson, T. (2012) El cerebro del niño. Alba.
-Pellón, R; Miguens, M; Orgaz, C; Pérez, V. (2014) Psicología del aprendizaje. Uned
-Jové, R. (2011) La Crianza feliz. La esfera de los libros.
-Wild, R. (2006) Libertad y límites: amor y respeto. Herder.


Laura Estremera

Visitamos una escuela Waldorf

Hoy hemos visitado la escuela O Farol en Zaragoza, esta sigue la pedagogía Waldorf.


 A continuación, os cuento lo que más me ha gustado:

- La zona exterior con jardines, huerto, gallinero, elementos naturales para el juego es muy amplia y bonita, siendo esta una parte muy importante del centro, donde pasan gran parte del tiempo.

-El juego libre también es  importante.  Los juguetes, que son poco definidos, están relacionados con la naturaleza y con el desarrollo de los sentidos.

-En primaria no existen los libros de texto, son los propios alumnos los que elaboran sus libros y materiales. Tampoco hay exámenes.

-Se le da importancia a lo concreto antes que a lo abstracto, se conocen primero las cosas en la naturaleza.

-El arte y la música tienen un peso especial, así como la creatividad.

-El contacto con la naturaleza es continuo, tanto por el entorno, como la presencia que tienen en las clases, las cosas son de materiales naturales, mesas de estación,  jarrones con flores naturales adornan las mesas…

-La relación familia – escuela tiene un peso importante, formando una comunidad.


Desde aquí quiero agradecer a la escuela que abra sus puertas para que otras personas los podamos conocer.

Si quieres conocer más sobre la pedagogía Waldorf, podéis visitar este artículo que escribí para Educapeques.

Laura Estremera
Si te ha gustado, sigue la página de facebook
Puedes descargar mi libro Criando pinchando aquí.

martes, 14 de abril de 2015

El cesto de los tesoros

El cesto de los tesoros, panera de los tesoros, treasure basket, es una propuesta de juego de Elinor Goldschmied (1981) para niños a partir de los 6 meses aproximadamente (según su creadora, es un requisito que se mantengan sentados, pero recordar que un niño no se sienta por sí mismo hasta los 8 o 9 meses aproximadamente y que no es adecuado sentar a los bebés antes de que lo hagan por sí mismos, ni hacerlo por medio de aparatos, cojines para sostenerlos... si queréis más información sobre este tema, podéis leer aquí) consiste en una cesta baja, una panera… En la que en vez de juguetes colocamos objetos cotidianos, naturales… para que los bebés experimenten a su antojo. Deben de ser unos 60 objetos de diferentes materiales: madera, metal, tela... evitando en la medida de lo posible el plástico ya que están acostumbrados a este porque es el material principal del resto de los objetos de un bebé (esta cantidad de objetos es para varios niños)
La idea es que el bebé se siente junto al cesto, manipule los objetos por sí mismo, descubra las cualidades de las cosas, desarrolle la coordinación ojo-mano-boca y experimente a través de todos sus sentidos (recordar que el bebé en esta etapa se encuentra en el periodo sensoriomotor) los chupe, los toque, los golpee, los lance, los mire, los huela…

www.enlacestadecaperucita.com

¿Qué podemos introducir en el cesto?
Cualquier cosa siempre que no sea peligrosa para el niño, es decir, que no sea tóxico (ya que lo va a chupar) que no pinche, que no tenga aristas cortantes ni puntas muy salientes que se pueda clavar, que no se desprendan partes…
Por ejemplo, podemos introducir: piedras, caracolas de mar, esponja natural, manzanas, naranjas, limones, castañuelas, cucharas de madera, pinzas, carracas, cajas pequeñas, pelotas de lana, flauta de caña, cepillo de uñas, de limpiar los zapatos, brocha de maquillaje, cucharas de metal, moldes de galletas, juegos de llaves, armónica, campanas, latas cerradas con legumbres dentro, maracas, funda gafas, monedero de piel, bolsas con hierbas aromáticas, tubos de cartón, mortero, tapa de sartén, flanera…

Los objetos se pueden ir cambiando gradualmente de forma que los nuevos despierten su interés y los viejos le sirvan de referencia.

También se pueden hacer cestas temáticas, por colores, de frutas…

Esta propuesta de juego encaja con la filosofía Montessori con la parte sensorial, de hecho, mucha gente lo denomina “cesto de los tesoros de Montessori” yo creo que es debido a que se nombra en el libro de Tim Seldin “Cómo obtener lo mejor de tus hijos” (libro muy interesante pero descatalogado).

A continuación os dejo con algunos ejemplos de cestos de los tesoros que he encontrado en internet:




De objetos de color azul



                                                                                                                                                                            
Esta propuesta de juego se utiliza hasta que los niños empiezan a andar, después, se pasa al juego heurístico.

Os recomiendo un libro para conocer más del tema



"Elionor Goldschmied [...] Sabe muy bien que, por naturaleza, los pequeños actúan y juegan con todo lo que está a su alcance, y que, a veces, su necesidad de curiosearlo todo desborda la resistencia del adulto; pero sabe también que este aparente exceso de actividad es necesario para la formación del niño y que, desgraciadamente con demasiada frecuencia hay adultos poco preparados que empobrecen la actividad de los pequeños, prohibiéndosela, proporcionándoles objetos poco adecuados o negándoles la oportunidad de estar en contacto con todo aquello que les es necesario para su desarrollo." Tere Majem y Pepa Òdena


Laura Estremera
Si quieres ver más, sigue la página de facebook
Puedes descargarte mi libro CRIANDO pinchando aquí, en el que también hablo del  cesto de los tesoros.


lunes, 13 de abril de 2015

Proyecto La edad media

A continuación, un proyecto que realizamos el curso pasado con los niños de 2 a 3 años.

Justificación:
En la localidad donde está nuestro centro, se celebra por todo lo alto la festividad de San Jorge (ya que es el patrón de la comunidad). Un gran dragón formado por personas escenifica la leyenda junto a caballeros montados en sus caballos que bajan a la plaza desde el castillo. Bailes medievales, mercadillo, personas vestidas de la época completan el día. Por lo tanto, al día siguiente, en el aula, los niños están estusiasmados hablando de dragones, caballos, caballeros, castillos… Por lo que decidimos realizar un proyecto centrado en la Edad media con nuestros alumnos.
Así en los siguientes días los niños fueron trayendo material al aula sobre la edad media que nos sirvió para realizar el mural del proyecto y el rincón del proyecto.



 
Objetivos:
-Desarrollar la creatividad en las actividades de artes plásticas.
-Fomentar la capacidad de compartir y trabajar en grupo.
-Desarrollar el lenguaje de los niños a través de cuentos.
-Adquirir conceptos básicos.
-Participar en fiestas y tradiciones.
- Conocer las partes de un castillo.
- Diferenciar formas geométricas y colores.
-Aprender el nombre de las prendas de vestir de un caballero.
-Distinguir los animales que viven en los castillos.





Preguntas: las que utilizamos para que los niños demuestren sus conocimientos previos, y después darle a las familias para que nos traigan información y poder hacer el mural y el rincón del proyecto
               
                -¿Quién vive en un castillo?
                -¿Qué partes tiene un castillo?
                -¿Cómo visten los caballeros?
                -¿Qué comían?
                -¿Cómo viajaban?
                -¿Qué animales vivían en un castillo?


Actividades

1.       Realizamos el mural del proyecto
2.       Aprendimos a través de los objetos que trajeron los compañeros.
3.       Jugamos con caballeros, caballos, princesas… de juguete.
4.       Mostramos imágenes sobre la edad media
5.       Manualidad: Hicimos un dragón con una pinza de la ropa y fabricamos un yelmo con una bolsa de papel pegándole papel de aluminio.
6.       Aprendimos un poema: “La plaza tiene una torre” de Machado.
7.       Cuento con marionetas: La leyenda de san Jorge y el dragón. (Nos inventamos una versión disfrazando a las marionetas de la clase en la que en vez de matar al dragón, le enseñábamos a comer diferentes tipos de alimentos y así, todos juntos, podían vivir en armonía).
8.       Aprendimos un baile medieval.
9.   Pusimos en clase música de la edad media para conocer el sonido de los diferentes instrumentos que se utilizaban.

10.   Para finalizar el proyecto: realizamos una fiesta medieval.


Laura Estremera
Si quieres ver más actividades, sigue mi página de facebook

jueves, 9 de abril de 2015

Jugando con el arco iris Waldorf

El otro día me llevé a clase el Arco iris  grande de la marca Grimms. (por si os interesa, el mío lo he conseguido aquí). Para el que no lo conozca es un apilable de madera con múltiples posibilidades de uso, está compuesto de 12 arcos de diferentes colores (los del arco iris) no tóxicos, así que puede ser chupado por los más pequeños.


Empezaron desencajando el arco iris y volviéndolo a montar, pronto empezaron a intentar hacer torres, esculturas, túneles para los coches, puentes, las piezas se convirtieron en teléfonos, gorros… Es genial para desarrollar la imaginación.





Después, en un juego más guiado, agrupamos por colores, realizamos círculos, buscamos el más grande, el más pequeño… También realizamos flores,  espirales…







Una idea para trabajar con niños más mayores es la de combinar la caja de color de Montessori con el arco iris al buscar el tono correspondiente.


Y vosotros, ¿qué otros usos le dais?


Laura Estremera

domingo, 5 de abril de 2015

+50 actividades de motricidad fina

A continuación os propongo una recopilación con más de 50 actividades para  trabajar la motricidad fina, la fuerza de los dedos o la coordinación óculo manual. En las imágenes que no son mías, encontraréis la fuente debajo.





-jugar con plastilina
-pelar mandarinas

-pelar habas

-desgranar una mazorca


-pelar cebolla

-enhebrar cuentas







-cortar con cuchillo (empezar por cosas blandas como plátano)





-Untar tostadas





-Rasgar papel






-cortar con tijeras


-hacer bolitas de papel de seda



-abrir y cerrar cierres, manetas de puerta, pestillos…      

-abrochar botones
 http://www.kukitos.com/wp-content/uploads/2015/03/bastidor-botones-grandes-montessori-vida-practica-casero-kukitos-1-320x202.jpg


-subir y bajar cremalleras

 http://assets.babycenter.com/ims/2009/05may/zipper7_1.gif

-abrochar y desabrochar clips de la ropa (como los de los bodys)


-Hacer puzles de botón o similar



-Hacer puzles


-meter monedas, botones... en una hucha


-enroscar tuercas en tornillos


-Utilizar el punzón


-Plegar papeles

 https://guarderiayludoteca.files.wordpress.com/2011/03/100_7144.jpg


-Plegar telas


-hacer masas (con harina, agua… se puede aprovechar para preparar pan, galletas…)





-machacar ingredientes en un mortero


-verter agua con jarra





-hacer trasvases con cuchara (Montessori)




-trasvasar con pinzas





-escurrir esponjas o balletas



-coser

-enrollar y desenrollar una alfombra pequeña, papeles…

http://www.montessorivillage.es/wp-content/uploads/2014/05/mantelillo-400x270.jpg





-colgar cosas de una percha



-exprimir fruta


-rallar fruta, hortalizas…




-usar pinzas de la ropa





-meter pajitas en un colador (o caja de zapatos con agujeros hechos previamente)





-Colocar gomas elásticas alrededor de un cilindro (corcho, tubo de papel higiénico...)

http://blog.fundacionaulasmart.org/wp-content/uploads/MotricidadFina5.jpg


-Pintar con pintura de dedos.



-pintar con pincel



-esparcir sal con los dedos, especias, virutas de chocolate…



-quitar troqueles.





Laura Estremera

si te ha gustado, sigue la página de facebook

Puedes descargar GRATIS mi libro CRIANDO en este enlace